La necesidad de una ley de identidad de género para Chile

*Por Ximena Gauche

La falta de reconocimiento de la identidad de las personas trans es un problema social. En ese sentido es que se necesita una ley de identidad de género en Chile. Una ley que consagre el derecho de toda persona al reconocimiento y protección de su identidad de género; que establezca un procedimiento judicial adecuado y en que no se exija la intervención quirúrgica si la persona no quiere; que considere la situación en que pueden estar los niños que sienten que su cuerpo no es lo que quieren; y que vele adecuadamente por los derechos de terceros a fin de que nadie pretenda burlar el espíritu de la ley con fines maliciosos.

En este mes ha sido ingresado al Congreso Nacional el proyecto de ley sobre identidad de género con el propósito de terminar con las situaciones de discriminación y exclusión que afectan a muchas personas en Chile, por la imposibilidad de manifestar abiertamente y vivir conforme con su identidad de género, en los casos en que existe una incongruencia entre el sexo asignado de forma legal, el nombre, y la apariencia y vivencia personal del cuerpo.

El objeto entonces que se pretende con esta ley es establecer una regulación eficaz y adecuada, en conformidad con las disposiciones constitucionales e internacionales en materia de igualdad, no discriminación, derecho a la identidad y protección en general de la dignidad humana, y los derechos y libertades fundamentales, para acceder al cambio de la inscripción relativa al sexo y nombre de una persona en el Registro Civil e Identificación, cuando dicha inscripción no se corresponde o no es congruente con la verdadera identidad de género de quien lo solicita, contando así con un cuerpo legal adecuado que ponga término al uso indebido de otras normativas y cumpliendo de paso con estándares internacionales de derechos humanos que obligan a Chile.

El ingreso de esta ley, en medio de otros temas que dominan la agenda pública –como las próximas elecciones, las múltiples acusaciones cruzadas entre gobierno y oposición, o la demanda internacional de Bolivia, por sólo citar algunas– puede motivar la pregunta de porqué es necesario un nuevo cuerpo normativo relacionado con problemas de discriminación que viven algunas personas en Chile si ya tenemos “ley contra la discriminación”.

La respuesta es simple. Sencillamente porque se trata de una materia para la cual la Ley N° 20.609 que establece medidas contra la discriminación no es suficiente. En efecto, si bien muchas veces reciben un trato indigno y discriminatorio en los servicios de salud o de justicia; en la escuela cuando son niños, niñas o adolescentes; en el trabajo; o hasta para realizar un acto aparentemente tan simple como cruzar la frontera del país o votar en un proceso político de elección popular —que por cierto motivarán en muchos casos situaciones que configuren los supuestos de aplicación de la Ley N° 20.609— la verdad es que la demanda más sentida por igualdad de algunas personas —las personas transexuales o transgénero— es conseguir que el derecho chileno —y la sociedad y sus actores, sean políticos o no— terminen con la situación irregular y falta de uniformidad que se produce cuando quieren adecuar su registro legal de identidad a la realidad que viven y sienten, y que a su vez es causa de la vulneración de otros derechos como la vida privada, la honra, la libertad de expresión, o la integridad física y psíquica.

Si bien una ley no cambia las concepciones estereotipadas y los prejuicios sociales de un día para otro en una sociedad, el normativo es un camino que hay que recorrer para solucionar problemas sociales. La falta de reconocimiento de la identidad de las personas trans es un problema social. En ese sentido es que se necesita una ley de identidad de género en Chile. Una ley que consagre el derecho de toda persona al reconocimiento y protección de su identidad de género; que establezca un procedimiento judicial adecuado y en que no se exija la intervención quirúrgica si la persona no quiere; que considere la situación en que pueden estar los niños que sienten que su cuerpo no es lo que quieren; y que vele adecuadamente por los derechos de terceros a fin de que nadie pretenda burlar el espíritu de la ley con fines maliciosos.

¿Qué fundamentos existen entonces para apoyar la necesidad comprobada de esta nueva ley y sumarse a ella?

La necesidad de reconocer que no obstante el avance que ha supuesto contar una ley de no discriminación —que recoge por cierto la identidad de género como categoría sospechosa— es necesario asumir como cuestión de derechos el problema social de identidad que afecta a personas trans en Chile y avanzar en una respuesta normativa que se complete luego con políticas públicas adecuadas que materialicen condiciones para el ejercicio de los derechos por todas las personas.

La necesidad de trabajar como sociedad por una verdadera cultura de respeto de la diferencia y reconocimiento de las identidades, desde las diversidades, terminando con los prejuicios y estereotipos que sirven de nido a las discriminaciones.

La necesidad de asumir que las diferencias —desde las discrepancias de opinión política hasta las diversas formas de entender el proyecto de vida social o individual y la forma de vivir nuestra sexualidad y manifestar nuestros afectos y erotismo— son legítimas y la expresión más viva de la dignidad humana, si se respeta el derecho de los demás.

Pero sobre todo, la necesidad de defender —a través del apoyo a esta ley— el ideal de que mientras se respete el derecho de los demás, cada quien es dueño o dueña de dar a su vida el sentido que mejor le parezca y tiene derecho a exigir respeto por ello.

Ojalá se pongan muchas ideas sobre la mesa en la discusión de este proyecto y se promueva un debate legislativo sano, sin contaminaciones por razón de oportunidad o por una pretendida superioridad moral de saber lo que es “bueno” y “correcto” para todos los chilenos y chilenas.

Hay que esperar entonces que el Congreso Nacional haga honor al poder político que le hemos entregado los ciudadanos y ciudadanas de este país y otorgue a este proyecto el tiempo y la buena disposición que se necesita para convertirlo en una ley.

El Mostrador..

Asi fue el ingreso

 

Ya está en el congreso proyecto de ley de identidad de género

Los senadores/as Juan Pablo Letelier (PS), Ximena Rincón (DC), Ricardo Lagos (PPD), Camilo Escalona (PS) y Lily Pérez (RN) ingresaron este martes 7 de mayo una propuesta de ley para que el estado reconozca la identidad de género de las personas trans.

 El proyecto, redactado por la abogada Ximena Gauché Marchetti y la Organización de Transexuales por la Dignidad de la Diversidad OTD, permitirá a las personas trans poder cambiar su nombre y sexo legal en el acta de nacimiento y tener una cédula de identidad acorde a su identidad de género.

 El ingreso del proyecto fue apoyado por Fundación Iguales, Corporación Humanas, MODESOL, Fundación SOL, Colegio de Profesores de Rancagua, OCEP, Coordinadora de diversidad sexual UPLA, Acción Gay Valparaíso y Santiago, Sindicato Afrodita, Galaxia Online de La Serena con l*s más de 60 activistas y aliad*s que llegaron hasta el congreso.

 La actual ley de cambio de nombre, no contempla el cambio de sexo, por lo que existe un vacío legal que afecta gravemente a las personas que necesitan rectificar este dato y que no lo pueden conseguir a través del procedimiento actual en tribunales civiles, muchos de los cuales se han declarado incompetentes en la materia.

 Andrés Rivera, presidente de la Organización de Transexuales OTD, manifestó  “nuestra propuesta de ley se basa en estándares internacionales sobre Identidad de Género y Derechos Humanos y mejorará considerablemente la calidad de vida de las personas trans, quienes actualmente vemos truncadas todas nuestras posibilidades de desarrollo por no tener una cédula que nos identifique, exponiéndonos a una serie de violencias y discriminaciones ”.

 El proyecto de ley consta de 11 artículos y consagra la Identidad de Género como la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, además de reconocer el derecho de toda persona a ser tratada en conformidad con su Identidad de Género y, en particular, a ser reconocida e identificada de ese modo en los instrumentos públicos que acreditan su identidad respecto del nombre y sexo.

 Un primer paso al reconocimiento de la identidad de género, fue su incorporación en el artículo segundo de la Ley contra la Discriminación y en circulares para el respeto de las personas trans en los centros de salud públicos, emitidas por el Ministerio de Salud en 2012.

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Ximena Gauché manifestó que “el propósito del proyecto de ley de Identidad de Género es terminar con la situación de exclusión que se produce por la falta de reconocimiento legal de la identidad de género en las  personas en la que existe una disonancia entre su identidad y el sentir de su cuerpo. En este sentido es un objetivo distinto al que persiguió en su momento la actual ley de antidiscriminación. El objetivo del proyecto de ley de identidad de género, es establecer un mecanismo idóneo que permita a las personas Trans solicitar en el tribunal competente el reconocimiento de su identidad y terminar así con situaciones que hoy se producen por la utilización de una norma que no es la idónea”.

 El senador Ricardo Lagos Weber expresó “primero que todo felicitarlos  por la fuerza de la organización que han tenido en este tema. Yo creo en un país inclusivo que reconozca y proteja a todas, todos y todes”.

 La senadora Ximena Rincón planteó que “hemos visto y revisado este tema muchas veces y hemos vivido el drama de la persecución violenta contra las personas trans.  Lo vivimos en Talca, con la quema de las viviendas de varias de ustedes y nos acompañaron dirigentes, tú mismo viste (Andrés) y nos hubiese gustado una reacción mucho más organizada de la comunidad. Nos falta la acción positiva y eso es lo que persigue este proyecto y es lo que faltó en el proyecto de ley antidiscriminación. Nos falta dar muchos más pasos para terminar con las discriminaciones en este país. Hemos hablado tantas veces la discusión normativa del país y es aquí donde más se necesitan, por eso estamos acá acompañando este proyecto de Ley de Identidad de Género”.

 El Senador Juan Pablo Letelier señala que esta es una ley donde el derecho comparado está en deuda, con todos los convenios de DD.HH. “Evidentemente aquí hay una deuda respecto al reconocimiento que la identidad de género. Acá hay una persona que ha trabajado con un grupo de abogados, que es académica de la Universidad de Concepción, la Abogada Ximena Gauché. Lo que estamos haciendo es participar de una acción popular porque esta es una demanda desde las organizaciones presentes y nuestra responsabilidad es hacer nuestra esta demanda. Nosotros esperamos que el debate esté a esa altura, con mucha seriedad de todos los actores y actrices. Esta ley es fundamental para dar la primeras bases de un marco legal, con esto nos podemos al día con un obligación que Chile tiene hace tiempo”.

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Senadores ingresarán proyecto de ley de identidad de género de la Organización de Transexuales OTD

Este martes 7 de mayo, cinco senadores/as ingresarán el proyecto de ley creado por la Organización de Transexuales OTD para que el Estado reconozca la identidad de género de las personas Trans.

El proyecto redactado por la abogada Ximena Gauché Marcheti en conjunto con la Organización de Transexuales por la Dignidad de la Diversidad OTD, fue revisado por diferentes abogados/as incluida la Comisión Legislativa de Fundación Iguales y cuenta con el apoyo directo de senadores/as del Partido Socialista, Democracia Cristina y Renovación Nacional. La propuesta de ley establece que toda persona tiene derecho a modificar su nombre y sexo legal por el sólo hecho de solicitarlo ante un tribunal de familia.

Según Andrés Rivera, presidente de la Organización de Transexuales OTD: “tras 7 años de trabajo con las cientos de personas que han estado en nuestra organización, terminamos de elaborar este proyecto que dignifica a las personas trans y soluciona el preocupante vacío legal que existe en Chile para poder cambiar el nombre y el sexo legal. Nuestra propuesta de ley respalda el derecho de toda persona a que se le reconozca su Identidad de Género por parte del estado y reducirá considerablemente las discriminaciones y violencias que enfrentamos, desde ser discriminados al buscar trabajo hasta no ser atendidos en un banco por el sólo hecho de tener que mostrar una cédula de identidad, que en la práctica, no nos identifica para nada y nos limita cualquier posibilidad de desarrollo”.

El ingreso del proyecto es apoyado por Fundación Iguales, Corporación Humanas, Instituto Nacional de Derechos Humanos, Organización Chilena de Estudiantes de Psicología y muchas organizaciones y activistas comprometid*s con esta causa.

Mi identidad Mi derecho

Discriminaciones, violencias y obstáculos contra las personas trans en el sistema de salud, educacional y laboral

*por Michel Riquelme N.

Las personas trans (transexuales, transgéneras, travestis e intersex) representamos una parte de la sociedad que históricamente ha sido invisible. Primero fuimos encasilladas por códigos penales como delincuentes y pervertidas para luego ser reclasificadas como trastornadas, anormales y fetichistas por códigos médicos. Estás clasificaciones y denominaciones sobre nuestros cuerpos siempre han sido hechas por otros, otros con poder y supuestos estudios que les dan este poder. Sin embargo con la instauración del sistema de Derechos Humanos, las poblaciones marginadas e invisibles de la historia, hemos podido decir que ante todo somos seres human*s y por lo tanto con los mismos derechos que cualquiera. Del mismo modo esas clasificaciones estigmatizantes que se nos achacaron siempre, han ido quedando atrás gracias a que hemos sido capaces de autonombrarnos, autorepresentarnos y decidir que queremos para nuestras vidas, quitándoles el poder sobre nuestros cuerpos a quienes sin vergüenzamente se lo arrogan.

 A pesar de la lucha diaria que hacemos por sobrevivir en un sistema que no esta pensado para nosotr*s y de los logros que hemos alcanzado, como circulares para el respeto de nuestras identidades de género en los servicios de salud públicos, las discriminaciones, violencias y obstáculos siguen siendo también cotidianos. A continuación detallaré tres áreas de la estructura social, donde las personas trans enfrentamos estos problemas y que impiden el libre desarrollo de nuestras vidas.

 Area de salud

 Las personas trans enfrentamos discriminaciones y violencias basadas en nuestra apariencia física y nuestra identidad de género. El típico caso de una mujer que llega a un centro de salud para ser atendida y al ser llamada en voz alta con un nombre “de hombre”, causa todo un revuelo en la sala de espera, susurros burlescos y hasta “tallas” contra la paciente. Estas humillaciones no son incocentes, tienen la intención de intimidarnos y obstaculizar que accedamos a los mismos espacios que el resto. Una persona humillada o discriminada en un centro de salud, dificilmente regreserá aunque necesite atención médica.

 Aunque han habido avances en el respeto a la identidad de género de las personas trans en los centros de salud públicos gracias al trabajo de las organizaciones sociales que nos dedicamos a capacitar estos centros y los documentos de respaldo que ha emitido el MINSAL, lamentablemente aún persisten situaciones donde funcionarios/as se niegan a respetarnos hasta el punto incluso de no atendernos o hacerlo de manera despectiva y negligente. En el caso de la salud privada, esta situación se agudiza aún más ya que no existe ninguna obligación por parte de estos prestadores de salud a respetar la identidad de género de las personas trans.

 A pesar de que hace más de 40 años que en Chile se realizan cirugías de readecuación genital en el sistema público de salud a personas trans que lo soliciten, sólo hace 3 que oficialmente existe un documento técnico respaldado por el Ministerio de Salud que regula estas y otras prestaciones a las personas trans por motivos de su transición de género. Del mismo modo, aunque la mayoría de las prestaciones de salud descritas en este documento técnico (Vía clínica para la adecuación corporal) son comunes al resto de la población y se realizan cotidianamente en muchos hospitales del país, sólo algunos de estos recintos han tenido la voluntad de ofrecerlas también a personas trans y designar profesionales que se preocupen de esto, lo que evidencia los prejuicios y discriminaciones que aún persisten en el área de las ciencias de la salud, donde muchos “profesionales” simplemente no nos atienden y tampoco están informados de cómo derivarnos a otros profesionales que si nos respetan. Encontrándose muchas veces nuestras solicitudes de atención en un callejón sin salida dentro del sistema de salud.

 La escasez de profesionales de la salud que nos respeten y quieran atendernos, hace también que el mercado informal de salud tenga gran cantindad de clientes trans pagando por tratamientos hormonales de dudosa procedencia e intervenciones quirúrgicas en manos de verdaderos “carniceros” a quienes sólo les interesa que sus clientes les paguen los millones que cobran por la cirugía sin importar los resultados funcionales de la intervención, provocando daños irreparables a la salud de las personas trans.

 Area educacional

 El principal obstáculo en el sistema educacional para las personas trans pasa porque no nos respetan nuestra identidad de género y por la violencia que recibimos cuando queremos expresarnos tal cual somos, violencia que muchas veces es amparada por el propio cuerpo docente o ejercida por este que en su afan de “educar como corresponde” no mide el daño psicológico que provoca la represión contra las personas trans.

 La férrea división sexual que existe en el sistema escolar, desde la división en uso de uniformes para niñas y uniformes para niños hasta la división en actividades exclusivas para niños y actividades exclusivas para niñas, hace que las personas trans desertemos del este sistema por no encontrar una solución a nuestras necesidades, que no son “exclusivas de niños” o “exclusivas de niñas”. Este sistema nos oprime y no nos deja expresar quienes somos. Se nos violenta con humillaciones y obligatoriedad de usar el uniforme del “sexo que nos corresponde” sin escucharnos y sin tomar en cuenta nuestras necesidades específicas, se nos cuestiona constantemente, no se nos cree, nos dicen que es una etepa y que se nos va a pasar, que es un capricho. Nosotr*s nos preguntamos ¿porque una persona trans de 10 años no puede saber con seguridad si es trans o no pero una persona de la misma edad, si puede saber con absoluta certeza que es hombre o mujer?

 Area laboral

 El sistema laboral constituye una de las principales barreras para las personas trans en nuestro desarrollo de vida debido a que para poder ser contratadas en cualquier trabajo debemos presentar nuestros documentos legales en los cuales figura nuestro nombre y sexo legal, que no son los que utilizamos socialmente y tampoco representan nuestra apriencia física. Ante esta situación la mayoría de empleadores, simplemente desechan nuestros curriculms y no nos dan ninguna oportunidad laboral.

 Para que una persona pueda cambiar legalmente su nombre debe presentar una demanda civil, debe tener acceso a un abogado y esperar por lo menos 8 meses a que finalice su demanda ¿Qué hacen las personas trans que no pueden acceder a un abogado? ¿De qué viven las personas trans mientras esperan los 8 meses a 2 años que puede durar la tramitación de su demanda? Intentar sobrevivir en la precariedad económica y laboral.

 Por supuesto que muchos otros aspectos de la sociedad quedan fuera de este ánalisis sobre las discriminaciones, violencias y obstáculos que enfrentamos las personas trans en el Chile de hoy. Pero hago incapié en estas tres áreas debido a que muchos de estos problemas se aminorarían si el estado reconociera el derecho de todas las personas decidir sobre su propia identidad de género. Si hoy podemos elegir nuestra etnia, religión y creencias, también debemos poder elegir nuestra propia identidad y no que sigan siendo otros los que decidan.

 Por todo esto es necesario la promulgación de una Ley de Identidad de Género en Chile, respetuosa del derecho de cada quien a decidir su propia identidad y a la altura de los estándares internacionales en materia de Derechos Humanos e identidad de género.

 

 

 

 

 

Día de las Mujeres 2013

El día 8 de marzo, día internacional de las Mujeres, fue conmemorado por la Articulación Feminista por la Libertad de Decidir a través de una feria feminista en la plaza Benjamin Vicuña Mackenna. Desde OTD participamos con un stand informativo donde mostramos la iniciativa por una Ley de Identidad de Género para Chile y logramos incorporar a más personas a nuestra campaña Suma T.
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La galería de Ley de Identidad de Género Chile en Flickr.

Angela nos cuenta porque necesitamos una Ley de Identidad de Género para Chile

Angela, mujer trans y sorda, nos cuenta porque necesitamos una Ley de Identidad de Género para Chile.